Excavación, armadura, mampostería, laja y mosaico: las etapas de una piscina que dura.

Todo empieza con un terreno y una idea. El primer día marcamos con cal la forma de la piscina sobre el césped: ahí se define el tamaño, la orientación al sol y la relación con la casa.
Después viene lo que no se ve pero sostiene todo: excavación, compactación, armadura de hierro y hormigón, y muros de mampostería. Una piscina se construye de abajo hacia arriba, y cada capa tiene que quedar perfecta.
Al final llegan las terminaciones que se disfrutan: el borde y el solárium de laja natural, el mosaico azul y los escalones de acceso. En esta obra, de enero a abril de 2026, pasamos del césped al agua en unos tres meses.
